6 maneras en que padres y madres pueden ayudar a
sus hijos durante el coronavirus.


1. Permanecer tranquilos y proactivos

Los padres deben tener una conversación calmada y proactiva con sus hijos acerca de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) y la responsabilidad que tienen con su salud. Hay que decirles que es posible que [ustedes o ellos] empiecen a tener síntomas en algún momento, que esos síntomas suelen ser muy parecidos a los de la gripe o el resfriado común, y que no hay razón para sentirse excesivamente temerosos ante esta posibilidad, recomendación:

Para poder ayudar a sus hijos, los padres deben alentarlos a expresar si no se sienten bien, o si están preocupados por el virus.

También es importante recordar que muchos de los síntomas del COVID-19 se pueden tratar. Conviene recordarles que podemos hacer muchas cosas para mantenernos a nosotros mismos y a los demás a salvo: lavarnos frecuentemente las manos, no tocarnos la cara y mantenernos a una distancia apropiada de las demás personas.

2. Seguir una rutina

Según la Dra. Damour menciona que: “Recomiendo firmemente que los padres elaboren un programa diario que incluya ratos para el juego y el esparcimiento –durante los cuales los niños pueden hablar por teléfono y conectarse con sus amigos–, además de tiempo libre de tecnología y tiempo para ayudar en la casa. Debemos pensar en lo que valoramos y necesitamos, y crear una estructura que lo refleje. Para nuestros niños será un gran alivio poder predecir lo que ocurrirá cada día y saber cuándo deben trabajar y cuándo pueden jugar”.

3. Permitir que los niños sientan sus emociones

Con el cierre de las escuelas por la enfermedad del coronavirus se cancelan las obras de teatro, los conciertos, las competiciones deportivas y otras actividades, lo cual decepciona profundamente a los niños. El principal consejo de la Dra. Damour es permitirles sentirse tristes. “Todo esto representa una gran pérdida para los adolescentes es peor para ellos que para nosotros porque nosotros lo comparamos con las experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas. Debemos apoyar a nuestros hijos y explicarles que es normal sentirse profundamente tristes y frustrados por las pérdidas que están sufriendo”. En caso de duda, lo mejor que podemos hacer es mostrarles empatía y apoyo.

4. Verificar con ellos lo que están escuchando

Es importante averiguar qué están oyendo nuestros hijos y qué consideran que es verdad. No basta con darles a conocer los hechos porque, si han oído algo inexacto y nosotros no descubrimos lo que están pensando y no se lo aclaramos directamente, podrían combinar la nueva información que reciben de nosotros con la información que ya tienen. Es fundamental descubrir lo que nuestros hijos ya saben y comenzar en ese punto a darles la información correcta.

En caso de que su hijo le haga preguntas que no pueda responder, en lugar de adivinar, aproveche la oportunidad para explorar juntos la respuesta. Busque información en los sitios web de organizaciones fiables.

Muchos niños están siendo víctimas de intimidación y abuso en la escuela o en línea en torno a la enfermedad del coronavirus (COVID-19). Es importante que sus hijos sepan que ustedes siempre están ahí para ellos en caso de que sufran acoso, la mejor manera de abordar cualquier tipo de intimidación es recurrir a quienes comparten espacios con sus hijos y presencian esa clase de incidentes, No conviene alentar a los niños que sufren intimidación a confrontar a los acosadores. Más bien, debemos alentarlos a acudir a amigos o a personas adultas en busca de ayuda y apoyo.

5. Encontrar distracciones

A la hora de procesar las emociones difíciles, es importante fijarse en las señales que muestran sus hijos, piensen cómo podrían equilibrar las conversaciones sobre los sentimientos con las distracciones, y permitan que sus hijos recurran a alguna distracción cuando los noten muy preocupados y necesiten tranquilizarse. Una buena opción es organizar cada cierto número de días un juego en el que participe toda la familia o cocinar todos juntos, se está aprovechando la hora de cenar para conectarse con sus hijas. Respecto de los adolescentes y los aparatos electrónicos, permítanles cierta libertad de acción, se aconseja ser sinceros con ellos y decirles que entendemos que ahora disponen de más tiempo libre, pero que no conviene tener un acceso ilimitado a las pantallas y a las redes sociales. “Pregunten a su hijo adolescente: ‘¿Cómo crees que debemos abordar este tema? Piensa en una estructura; luego, me cuentas cómo es y yo te diré lo que pienso’”.

6. Vigilar su propio comportamiento

Desde luego, los padres también sentimos ansiedad y nuestros hijos identifican las señales emocionales que transmitimos, explica la Dra. Damour: “Yo pediría a los padres que hagan lo que puedan para controlar su ansiedad y que no compartan demasiado sus temores con sus hijos. Esto podría implicar dominar las emociones, lo que a veces resulta difícil, especialmente cuando son muy intensas”. Los niños dependen de sus padres para sentirse seguros, recordemos que nuestros hijos son los pasajeros en esta difícil situación y que nosotros somos los conductores que les ayudan a atravesarla con éxito.

La crianza de los hijos durante una pandemia: consejos para mantener la calma en el hogar.

Hable sobre los temores de los niños

Los niños confían en sus padres como fuente de seguridad, tanto física como emocional por eso te daremos unos cuantos consejos:

·         Tranquilice a sus hijos; dígales que cuentan con ellos para ayudarlos y que su familia va a poder superar todo esto estando unida.

·         Responda las preguntas sobre la pandemia de manera simple y honesta.

·         Valide los sentimientos de su hijo. Por ejemplo, diga tranquilamente: “Veo que estás molesto porque no pueden venir tus amigos a jugar". Las preguntas de guía pueden ayudar a los niños mayores y a los adolescentes a resolver los problemas Sé que es decepcionante no poder reunirte con tus amigos en este momento. ¿Cómo crees que puedes mantenerte en contacto con ellos?".

·         Manténgase en contacto con sus seres queridos. Puede que los niños se preocupen por un abuelo o abuela que viva solo o un familiar o amigo con más riesgo de contraer COVID-19. Las videollamadas pueden ayudar a aliviar esa ansiedad.

·         Hable sobre cómo está manejando usted sus propios sentimientos “Estoy preocupada por la abuela, ya que no puedo ir a visitarla. Lo mejor que puedo hacer es llamarla por teléfono con más frecuencia. Puse una nota en el teléfono para recordar llamarla por las mañanas y por las tardes hasta que terminé esta epidemia".

·         Avise a su hijo antes de salir de casa a trabajar o para hacer mandados esenciales. Con voz calma y tranquilizadora, dígale a dónde va, cuánto tardará, cuándo regresará y que está tomando las medidas necesarias para cuidarse.

·         Ofrezca más abrazos y diga “te quiero" con más frecuencia.

Mantenga rutinas saludables

Durante la pandemia, es más importante que nunca respetar la hora de ir a la cama y las demás rutinas. Ayudan a crear orden en el día lo que ofrece seguridad en tiempos muy inciertos, todos los niños, inclusive los adolescentes, se benefician de rutinas predecibles pero flexibles como para satisfacer las necesidades individuales.

·         Estructure el día. Con el cambio en las rutinas habituales, establezca horarios diarios nuevos. Divida en partes el trabajo escolar cuando sea posible. Los niños mayores y los adolescentes pueden ayudar con los horarios, pero deben seguir un orden general, por ejemplo: Vestirse, desayunar y jugar activamente un rato en la mañana, un bocadillo para la transición a la hora del trabajo escolar, tareas de la casa, ejercicio, tiempo de socialización en línea con amigos y luego tareas escolares en la tarde, hora familiar y lectura antes de dormir.

Practique disciplina positiva

Es posible que los niños pequeños no tengan palabras para describir lo que sienten probablemente se porten mal para exteriorizar su estrés, su ansiedad o su miedo a través de la conducta. Los niños mayores y los adolescentes estén particularmente irascibles ya que echan de menos el tiempo con sus amigos y se han cancelado los eventos especiales.

Algunas maneras en las que puede ayudar a sus hijos a manejar sus emociones y conductas:

·         Redirija la mala conducta.

·         Juego creativo.

·         Emplee recompensas y privilegios para reforzar las buenas conductas (terminar las tareas de la escuela o las tareas de la casa, llevarse bien con los hermanos, etc.) que normalmente no daría en épocas menos estresantes.

·         Use las pausas obligadas. Esta herramienta de disciplina funciona mejor al advertir a los niños que, si no dejan de hacer lo que están haciendo, tendrán que hacer una pausa obligada. Recuérdeles lo que hicieron mal en muy pocas palabras y con la más mínima emoción que le sea posible. Luego, apártelos de la situación durante un período previamente dispuesto (1 minuto por año de edad es una buena guía de referencia).

Los cuidadores también deben cerciorarse de tomar tiempo para cuidarse ellos mismos físicamente: comer saludablemente, hacer ejercicio y dormir lo suficiente. Busque formas de desestresarse y tomar descansos. Si hay más de un padre en casa y si fuera posible, túrnense para cuidar a los niños. Recuerde parar y respirar hondo. Además de acudir a los demás para obtener ayuda.

Cómo ayudar a los niños a sobrellevar la situación.

Los niños y adolescentes reaccionan, en parte, a lo que observan en los adultos que los rodean. Cuando los padres y los cuidadores manejan el tema del COVID-19 con calma y seguridad, pueden dar el mejor apoyo a sus hijos. Los padres pueden llevar más tranquilidad a quienes los rodean, especialmente a los niños, si están mejor preparado.

Esté atento a cambios de comportamiento en su hijo, no todos los niños y adolescentes responden al estrés de la misma forma. Estos son algunos cambios de conducta a los que debería prestar atención:

  • ·         Llanto o irritabilidad excesiva en niños más pequeños.
  • ·         Volver a tener conductas que habían superado (por ejemplo, no llegar a tiempo al baño o mojar la cama).
  • ·         Preocupación o tristeza excesiva.
  • ·         Hábitos de alimentación o sueño poco saludables.
  • ·         Irritabilidad y "berrinches" en adolescentes.
  • ·         Bajo rendimiento académico o ausentismo escolar.
  • ·         Problemas de atención y concentración.
  • ·         Abandono de actividades que antes disfrutaba.
  • ·         Dolores de cabeza o dolor corporal sin motivo.
  • ·         Consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias.
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Conclusión

Durante la cuarentena y el encierro la familia ha presentado mucho estrés, ansiedad, y violencia intrafamiliar esta ultima se presenta de forma de golpes, gritos, inatención, olvidos, falta de apoyo por parte de los padres de familia a sus hijos como consecuencia los niños no expresan sus emociones generando ansiedad y aumentando más enfermedades físicas.

Es importante acercarse a los hijos para explicarles de primera mano todas las situaciones que están pasando y los cambios que se requieren ante esta nueva normalidad, ya que los padres son su red de apoyo más confiable, es importante buscar consejo y/o artículos que beneficien a los padres de familia ya que muchas veces no saben cómo dirigirse a sus hijos y explicarles todo lo que está pasando y adquirir nuevas herramientas que beneficien tanto la dinámica familiar como integrar estrategias para llevar de una mejor manera la pandemia.



Referencia

https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/for-parents.html

https://www.unicef.org/es/coronavirus/seis-maneras-en-que-padres-y-madres-pueden-ayudar-sus-hijos-durante-coronavirus

https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/COVID-19/Paginas/Parenting-in-a-Pandemic.aspx

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