¿En mi adolescencia debo planear un Proyecto de Vida?
Pero y, ¿Qué es la adolescencia?
Partiremos primero, dando a conocer algunos de los términos básicos que nos serán útiles en el trascurso de nuestra lectura de este artículo.
Hablando de: La adolescencia, considerémosla entonces, como la fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta, es una transición tanto física como psicológica por lo que debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y social.
La adolescencia es un periodo crucial durante el cual se toma una nueva dirección en el desarrollo, se elabora la identidad y se plantea el sentido de la vida, la pertenencia y la responsabilidad social. Es al mismo tiempo, cuando se pone en interacción, con mayor intensidad, los recursos psicológicos y sociales del individuo y las metas disponibles del entorno; lo que es expresado externamente en las múltiples, y no pocas veces, desconcertantes conductas observables en los adolescentes, pero también con no menos desconcierto y desasosiego en ellos mismos. (Hernández, 2011)
(M. Güemes, M.J. Ceñal & M.I. Hidalgo, 2017) refiere que la adolescencia se sitúa aproximadamente en la segunda década de la vida. La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera adolescencia entre los 10 y 19 años y juventud al periodo entre los 19 y 25 años de edad. La SAHM (Sociedad Americana de Salud y Medicina de la Adolescencia) la sitúa entre los 10-21 años. Distinguiendo 3 fases que se solapan entre sí: adolescencia inicial (10-14 años), media (15-17 años) y tardía (18-21 años).
Desde su primer contacto con la cultura, el ser humano empieza a desenvolverse en diferentes contextos; personal, familiar, social, académico, económico y profesional, entre otros, con lo cual se permite cimentar cada una de sus etapas evolutivas. En la medida en que el individuo supera dichas etapas de su desarrollo, empieza a emerger una serie de preguntas frente a su identidad que lo definirá, y frente a aquello que desea alcanzar en su existencia. Estos cuestionamientos comienzan a tomar fuerza en la etapa de la adolescencia, tornándose cada vez más persistentes a medida que la persona avanza en su proceso evolutivo. Aquellas inquietudes son, en un primer momento, el inicio en la estructuración de un proyecto de vida.
El “proyecto de vida”, lo definimos, de manera más precisa, como un subsistema psicológico principal de la persona en sus dimensiones esenciales de la vida. Es un modelo ideal sobre lo que el individuo espera o quiere ser y hacer, que toma forma concreta en la disposición real y sus posibilidades internas y externas de lograrlo, definiendo su relación hacia el mundo y hacia sí mismo, su razón de ser como individuo en un contexto y tipo de sociedad determinada. (Betancourth, Sonia, Cerón & Juan, 2017).
Para (García, 2017) el proyecto de vida se puede concebir como un proceso que estructura tanto las expectativas vitales como las estrategias para lograr dichos objetivos en el marco de un contexto social. En ese sentido la construcción de un itinerario vital, no se puede comprender si no es con relación a las realidades de ese entorno. Por ello, este constructo personal está construido tanto por las aspiraciones como por las posibilidades de concretar estas proyecciones de vida.
Conclusión
Y entonces, ¿Por qué es importante planearse un proyecto de vida en la etapa de la adolescencia?
Si bien sabemos, la adolescencia es esa etapa de transición en la que dejamos de ser un niño (a), y comenzamos nuestro trayecto hacia la vida adulta, y es aquí donde nos surgen dudas e incertidumbre sobre nuestro futuro, ¿Hacia dónde me dirijo? ¿Qué quiero en un fututo para mí? Y ¿Cómo puedo lograrlo?, he aquí donde el planear y definir un proyecto de vida, nos será útil para tener claro los objetivos que quiero alcanzar, sin embargo, no significa que el proyecto que el adolescente defina se lleve tal cual, porque hay factores externos que pueden influir en esto. Pero aquí lo importante será, hacer ver al adolescente la importancia de sí, crear su proyecto de vida, un proyecto que pueda llevarse a acabo, que sean objetivos y metas claras, y lo más importante que el proyecto que él defina sea sostenible y alcanzable.
De nada nos servirán, hojas escritas repletas de objetivos, si ninguno de ellos es coherente con lo que se tiene y se quiere en el momento.
Por ello la importancia de otorgarles estrategias y herramientas necesarias para que puedan llevar a cabo: su Proyecto de Vida.
Bibliografía
- Betancourth Zambrano, Sonia, Cerón Acosta, Juan Carlos. (2017). Adolescentes creando su proyecto de vida profesional desde el modelo DPC. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, (vol. 50), pp. 21-41.
- García Yepes, Karen. (2017). Construcción de Proyectos de Vida Alternativos (PVA) en Urabá, Colombia: papel del sistema educativo en contextos vulnerables. Estudios Pedagógicos, (vol. XLIII), pp. 153-173.
- Hernández Moreno, Lisbeth. (2011). Adolescencia: ¿adolecer es padecer?. Salus, (vol. 15), pp. 5-6.
- M. Güemes Hidalgo, M.J. Ceñal González Fierro, M.I. Hidalgo Vicario. (2017). Desarrollo durante la adolescencia. Aspectos físicos, psicológicos y sociales. Pediatría integral, (vol. 4), pp. 233-244.
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