IDENTIFICANDO LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR EN EL AISLAMIENTO

La violencia familiar es un incidente o patrón de incidentes de comportamiento de control, coercitivo, amenazante o degradante, en la mayoría de los casos por parte de una pareja o ex pareja, pero también de un familiar o cuidador, se trata de un término que podemos describir como “sombrilla” utilizado para describir todos los diferentes tipos de violencia que pueden ocurrir en las familias. Puede incluir, entre otros, lo siguiente: abuso psicológico y/o emocional, abuso físico o sexual, abuso financiero o económico, acoso y acecho, abuso en línea o digital. La violencia familiar puede ocurrir tanto a hombres como a mujeres, en relaciones heterosexuales y del mismo sexo. Ocurre independientemente de la edad, ingresos, educación, cultura o religión. La violencia familiar se trata de poder y jerarquía. No importa cuánto tiempo permanezca alguien en una relación con violencia familiar, o cuántas veces abandone la relación y regrese, la persona que experimenta violencia familiar nunca tiene la culpa, en la gran mayoría de los casos, la violencia familiar es experimentada por mujeres y es perpetrada por hombres. Este tipo de violencia responde a un crimen de género profundamente arraigado en la desigualdad social entre hombres y mujeres.

Las mujeres son más propensas que los hombres a experimentar múltiples incidentes de abuso, diferentes tipos de abuso doméstico (violencia de pareja, agresión sexual y acoso) y, en particular, violencia sexual. Por lo que cualquier mujer puede experimentar abuso doméstico independientemente de su raza, grupo étnico o religioso, sexualidad, clase o discapacidad, pero algunas mujeres que experimentan otras formas de opresión y discriminación pueden enfrentar más barreras para revelar abuso y encontrar ayuda. La comunidad LGBTQ son víctimas de violencia doméstica a tasas iguales o incluso más altas en comparación con sus homólogos heterosexuales hay varios aspectos de la violencia de pareja íntima que pueden ser exclusivos de la comunidad LGBTQ. La amenaza de revelar la orientación sexual / identidad de género de una pareja se puede usar como una herramienta de abuso en las relaciones violentas y también puede ser una barrera que reduce la probabilidad de buscar ayuda para la víctima. Las experiencias previas de trauma físico o psicológico, como el acoso y los delitos de odio, pueden hacer que las víctimas LGBTQ de violencia familiar sean menos propensas a pedir ayuda, además, cuando lo hacen, es probable que sean revictimizados o discriminados por la policía y el sistema de justicia. La violencia familiar también se extiende a otros miembros de la familia.

Los niños también suelen verse atrapados en la violencia familiar: pueden experimentarla ellos mismos o ser testigos de ello en las relaciones donde hay violencia y abuso, los niños son testigos de aproximadamente las tres cuartas partes de esos incidentes abusivos.

Otro grupo vulnerable son los adultos mayores. Este grupo merece especial atención en el contexto mexicano en el que la familia que convive bajo el mismo techo comúnmente incluye a la “familia extendida”, como pueden ser los abuelos del mismo modo que la violencia contra las mujeres se deriva del sexismo, el maltrato a los adultos mayores es el resultado de la discriminación social y sistémica hacia ellos. Existen percepciones generalizadas que los retratan como vulnerables y con poco que aportar a la sociedad, lo que compromete sus posibilidades de acceder a la protección y la justicia. Muchos se avergüenzan del abuso que experimentan, que puede ser físico, psicológico, sexual o financiero, o el resultado de la negligencia, muchos creen que sus situaciones son inevitables o normales es probable que quienes denuncien o busquen apoyo sean tomados menos en serio que las personas más jóvenes, por la policía o los sistemas de justicia.

Contexto de la pandemia

Especialistas coinciden en que, en tiempos de crisis como los desastres naturales, las guerras y las epidemias, el riesgo de violencia familiar aumenta. La premisa de la medida es que "quedarse en casa" implica retirarnos a un lugar seguro y acogedor, a un refugio sin embargo, varios informes de países en todo el mundo y el propio Secretario General de Naciones Unidas advirtieron sobre el aumento de la violencia doméstica esto sucede porque la misma técnica que se está utilizando para proteger a las personas del virus brinda una oportunidad a los abusadores domésticos. En este sentido, el llamado a protegerse de un peligro público ha expuesto con flagrancia la violencia en espacios privados.

Los niños y las niñas también son especialmente vulnerables al abuso durante la pandemia, el aumento de los niveles de estrés entre los padres a menudo es un importante predictor de abuso físico y negligencia de los infantes. Por otra parte, los recursos de los que dependen muchos padres (familia extendida, guarderías y escuelas, grupos religiosos y otras organizaciones comunitarias) ya no están disponibles en muchas áreas, Además los niños y las niñas también están experimentando su propio estrés e incertidumbre sobre la pandemia. Los padres estresados pueden ser más propensos a responder a las conductas o demandas ansiosas de sus hijos e hijas de manera agresiva o abusiva. La pandemia de COVID-19 ha afectado gravemente a las personas mayores en todo el mundo, el virus en sí ha tenido resultados más severos para las personas de edad avanzada y las medidas de contención a menudo han dado como resultado la des-priorización de las personas mayores. Muchos de ellos ya eran víctimas de violencia familiar al estar aislados y vivir en pobreza, pero incluso aquellos en centros de atención geriátrica son vulnerables por la falta de prioridad que han tenido estos centros en comparación con los fondos de emergencia dirigidos a centros de salud y hospitales.

Aunque la violencia familiar se presenta en todos los grupos etéreos, su prevalencia es mayor entre las personas jóvenes y/o infantes, por ende, la edad de las víctimas es un factor a considerar cuando hacemos referencia a nociones de violencia. UNICEF y el Instituto Nacional de Salud Pública (2015) señalan que más de seis de cada diez personas entre uno y catorce años de edad han experimentado alguna medida de disciplina violenta en sus hogares en esta sucesión de factores, se observa que el antecedente de violencia en la infancia es un predictor para la vida adulta. Los adultos que han experimentado abuso durante su infancia, tienen mayores probabilidades de formar familias violentas

Tipos de Violencia

        Violencia psicológica

        Violencia patrimonial

        Violencia física

        Violencia sexual

        Violencia Económica

¿Cómo identificar si se presenta violencia?

      Te ignora, no te habla o no te escucha cuando hablas

      Te dice que eres inútil y nada de lo que haces está bien

      Se muestra celoso(a) sin razón, acusándote de coquetear

      Te insulta, te amenaza o te hace sentir estúpida (o)

      Se burla y controla tu forma de vestir

      Te culpa de su malestar físico o emocional

      Te dice que no te quiere y que te va a abandonar

      Limita tu vida social y familiar

      Te amenaza con hacerte daño si no haces lo que te pide

      Te llama frecuentemente para saber ¿qué haces? y ¿dónde estás?

Estás siendo víctima de violencia psicológica

      Rompe objetos que son valiosos para ti

      Te despoja de bienes como tu casa, tu auto o herencias

      Esconde objetos o materiales que usas en tu trabajo, con el propósito de que no lo realices

      Te esconde la tarjeta de crédito, acta de nacimiento o credenciales

      Te quita tu salario

      Se niega a cubrir la pensión alimenticia asignada a tus hijas o hijos

      Despoja a las personas de la tercera edad de sus pensiones

Estás siendo víctima de violencia patrimonial

      Te empuja o golpea

      Te da puntapiés

      Te ha tratado de ahorcar o asfixiar

      Te ha abofeteado

Estás siendo víctima de violencia física

      Administra el dinero, sin tomar en cuenta tus necesidades

      Controla lo que gastas

      Maneja tu cuenta de banco

      Realiza todas las compras en el supermercado para que, tu no tengas acceso al dinero ni a decidir que comprar

      Te pide todo tipo de explicaciones cada vez que requieres dinero

Estás siendo víctima de violencia económica

      Te obliga a tener relaciones sexuales a pesar de que tu no quieres

      Te manipula o chantajea para realizar prácticas sexuales que no te agradan

      Se burla y/o hace comentarios humillantes acerca de tu cuerpo

      Te compara con otras personas sobre tu eficiencia en la actividad sexual

      Te obliga a tener relaciones sexuales sin el uso de métodos de prevención para embarazos no planeados y/o infecciones de transmisión sexual

      Subestima tus necesidades sexuales

      Se refiere a ti con términos sexuales denigrantes

Estás siendo víctima de violencia sexual

 Efectos en la salud física:

 Las agresiones violentas producen lesiones, heridas, fracturas, quemaduras, lesiones neurológicas por golpes en la cabeza, minusvalías físicas. El estrés y la tensión permanente que sufren las personas maltratadas provocan enfermedades y problemas de salud a largo plazo, como dolores de cabeza o de espalda, insomnio, pesadillas, alteraciones en la alimentación.

Muchas personas maltratadas terminan sufriendo dependencia de analgésicos u otros medicamentos, del alcohol y otras drogas. Son frecuentes las diarreas crónicas, la malnutrición o desnutrición, y el retraso en el crecimiento en niños.

Efectos en la salud mental

Las personas que sufren maltrato padecen con frecuencia depresiones, dependencia emocional, ansiedad, fobias y ataques de pánico por el miedo o el terror. Los niños suelen tener dificultades para el estudio y para concentrarse, sufrir pesadillas durante el sueño y tener dificultad para relacionarse.


 


   

CONCLUSIONES

 

Es importante que las familias sepan identificar cuando se presenta un tipo de violencia, ya que así lo pueden detectar a tiempo y pueda ser intervenida por los profesionales como el que reciban ayuda los miembros involucrados. El dejar el mensaje de que la Victima no tiene la culpa de ser violentada será un paso importante durante el proceso de recuperación ya que lo hará mas fuerte emocionalmente como física.

 

Al estar en aislamiento nos sentimos frustrados, enojados, desesperados etc. Lo que puede derivar a un ambiente familiar donde la violencia tenga un papel importante, por esto es necesario identificar y reconocer los diferentes tipos de violencia ya que no sólo a la agresión física se le puede llamar violencia, existen distintos timos de violencia que debemos reconocer para no justificar la violencia que se está presentando en el entorno familiar y así poder realizar lo correspondiente para alejarse y/o canalizar la violencia que se presenta.

 

 

 

 

 

REFERENCIA

https://www.fisterra.com/Salud/1infoConse/violenciaDomestica.asp

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/303594/Prevencion_de_la_violencia__Tipos_de_Violencia.pdf

https://onc.org.mx/uploads/ViolenciaFamiliar.pdf

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