Los tratamientos

Psicológicos para la Homosexualidad

 


La sexualidad no es
una olla de vapor que debemos tapar porque nos puede destruir; tampoco es una fuerza vital que debemos liberar para salvar a nuestra civilización. (Weeks, 1998, p. 64). lo que hoy designamos como homosexualidad ha encarnado importantes papeles religiosos, políticos e intelectuales, a la vez que ha sido caracterizado en diferentes épocas de las más diversas maneras; pecaminosa, ilegal, anormal o patológica son algunas de estas.

Si bien, en la actualidad y desde hace ya bastante tiempo en los ámbitos médico, psiquiátrico y psicológico se ha afirmado que la homosexualidad no constituye un indicador de enfermedad mental, considerándosela como una orientación sexual válida y en el ámbito social se empieza a reconocer cierta aceptación generalizada; el que ya no se la

considere como un crimen en la mayor parte de los países occidentales y que haya sido retirada de los manuales diagnósticos de enfermedades mentales (DSM y CIE) no ha hecho que deje deser objeto de discusión para diversos sectores de la sociedad, más bien ha traído consigo otros horizontes y dificultades en el ámbito jurídico, social y de la salud. Durante el siglo XX se usaron todo tipo de prácticas médicas, religiosas y psicoterapéuticas para cambiar la orientación homosexual: estas incluyen psicoanálisis, intervención espiritual, terapia electroconvulsiva, drogas para inducir nauseas, terapia hormonal, cirugía y varios tratamientos conductuales como recondicionamiento masturbatorio o visitas a prostitutas.

Así como de perspectivas conductistas que afirman que la homosexualidad es el resultado de determinadas experiencias de aprendizaje y que para dejar de ser homosexual hay que descondicionar la respuesta sexual frente al mismo sexo y dirigirla a estímulos del sexo opuesto. A partir de estas ideas se aplicaban terapias aversivas, las cuales según Soriano (2002): consistían en presentar imágenes eróticas del mismo sexo acompañadas de estimulación negativa, como pequeñas descargas eléctricas o fármacos que inducían el vómito, para que de este modo se aprendiera a evitar la respuesta sexual frente a este tipo de estímulos. A principios de la década de 1990, Nicolosi, Charles Socarides y Benjamin Kaufman fundaron la Asociación Nacional para la Investigación y Tratamiento de la Homosexualidad (NARTH por sus siglas en inglés) con una base teórica principalmente psicoanalítica. Esta fue conformada por psiquiatras insatisfechos con la decisión de la APA de eliminar la homosexualidad de los desórdenes mentales contenidos en el DSM. A pesar de esto, el estudio de Spitzer en particular y los estudios que sostienen cierta efectividad por parte de las terapias reparativas en general, han sido bastamente criticados en cuanto a su rigurosidad, señalando limitaciones metodológicas como inconsistencia teórica en la definición de la orientación sexual, muestreos restringidos y ausencia de diseños longitudinales El propio Spitzer, once años después del estudio, se ha disculpado con la comunidad homosexual públicamente, reconociendo como las conclusiones de su investigación no fueron correcta.


EL SIGNIFICADO DE HOMOSEXUALIDAD EN JÓVENES DE LA CIUDAD DE MÉXICO

El término “homosexualidad” surgió durante la revocación de la reforma sexual en Alemania a fines del siglo XIX. Posiblemente fue acuñado por el autor austro-húngaro Karl María Kerbeny en 1869, o bien por el médico alemán Benkert en la misma época, de quien se sabe que fue el primero en utilizarlo (cfr. Cruz, 1997). En México ha habido un fuerte rechazo a las relaciones homosexuales, incluso desde la época prehispánica, los grupos activistas gay en nuestro país empezaron a organizarse desde los años setenta a raíz del despido de un empleado de una compañía transnacional por su conducta homosexual; este suceso fungió como catalizador para reunir a grupos de gays y lesbianas, quienes cuestionaron la estigmatización y opresión social. En años posteriores surgieron varios grupos de concientización y estudios políticos, pero el movimiento tuvo su verdadera consolidación a partir de la realización de la primera Marcha del Orgullo Homosexual celebrada en 1980.

A continuación se muestran algunas definiciones sobre algunos adolescentes sobre el significado de homosexualidad:

 

 

·         Álvarez-Gayou (2000) define a la homosexualidad como “la preferencia que tiene una persona para relacionarse con personas de su mismo género”, entendiéndose “preferencia” como una inclinación natural, no necesariamente voluntaria, de análisis, selección y decisión, con una clara tendencia hacia personas con preferencias similares. El autor hace hincapié en que se trata de una atracción hacia los aspectos fenotípicos de las personas que, como individuos, obtienen placer al ver y relacionarse con personas con ciertas características fenotípicas de cada género.

·         Uribe y Arce (2004), después de llevar a cabo un grupo de reflexión con varios adolescentes homosexuales, definen a la homosexualidad como “un término que ayuda a referirse a la inclinación del deseo del sujeto hacia una persona de su mismo sexo”. Dichos autores hacen una distinción entre la homosexualidad y lo gay, entendiendo éste último como “un conjunto de vivencias sociales que estructuran una subjetividad específica, con sus propios ritos de paso, sus mitos fundantes, sus territorios de reconocimiento y sus usos especiales del lenguaje”. Esto quiere decir que lo gay involucra una identificación con ese grupo, y que la identidad subjetiva se construye a partir de las relaciones y procesos grupales que se establecen con tal minoría. Además, dan a entender que mientras que se puede ser homosexual, no necesariamente se es gay, ya que esto último implica tener relaciones y moverse dentro de la comunidad gay. Los autores señalan que si bien lo gay permite a los homosexuales un espacio donde se puede ser quien se es, lo gay no forzosamente define la adolescencia o los procesos en cada caso de homosexualidad.

·       Castañeda (2000) señala que en nuestro país “la homofobia no solo es el miedo o rechazo a la relación sexual entre personas del mismo sexo, sino también el miedo o rechazo a la confusión de géneros”. El rechazo surge cuando se piensa que el hombre que es penetrado se vuelve más mujer, o la mujer que penetra se vuelve más hombre. También apunta que todos los estereotipos y prejuicios alrededor de la homofobia se convierten en algo natural ya que a través de la cultura son inculcados en los individuos desde el comienzo de la infancia.

 

No existe una gran diferencia entra la percepción que tienen las nuevas generaciones acerca de esta comunidad y las generaciones pasadas, y aún persiste un conservadurismo muy arraigado que ha llevado a la violación de los derechos humanos y a la discriminación de ciertas minorías, incluida la comunidad homosexual.

CONCLUSIONES

Los tiempos han cambiado y asi mismo los pensamientos de la población cabe resaltar que no toda gente especialmente los de la 3ra edad siguen con un pensamiento cerrado y con ello la creencia de querer curar la homosexualidad ya sea con un padre o cursos. Entonces la población Lgtb+ tiene que seguir luchando por ser aceptados como por sus derechos que tienen



REFERENCIAS

Astaíza Martínez, A. F. (2016). Situación actual de los tratamientos psicológicos para la homosexualidad. Revista de Psicología Universidad de Antioquia

Lozano, Ignacio (2009). El significado de homosexualidad en jóvenes de la ciudad de México. Enseñanza e Investigación en Psicología, 14(1),153-168.[fecha de Consulta 28 de Noviembre de 2020]. ISSN: 0185-1594.

Castellanos González MA, Arce Gómez DL, Reina Castelanos LM, Lescay Rojas A, García Megret E . Homosexualidad, familia, violencia y drogadicción [artículo en línea]. MEDISAN [revista en Internet] 2008.

 

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